Estas técnicas de origen italiano, permiten reencontrar toda la nobleza del marmol, la riqueza y la
finura de su
nuançage.
Hoy, todo baño delgado o pintura alisada, a la devolución brillante y al uso decorativo es
llamado comúnmente "estuco".
Tradicionalmente existen sin embargo varias técnicas:
Estucos en yeso, yeso y cal o simplemente con cal.
En su país de origen, el baño
marmorino o
"Marmorino" es una mezcla de polvo de marmol y de
cal, pasada en varios lechos finos y apretado hasta brillantez. Lo encontramos tanto en
los interiores húmedos romanos como en exterior entre sólidos
modénatures El estuco veneciano, muy utilizado
en las casas más bellas y venecianas, refleja la nobleza del marmol. Su combinación de transparencias
y de relieves decae en tintes calurosos y auténticos. Aplicado sobre el cuchillo o sobre el
lisseuse,
el aplicador trabaja el aspecto para hacerlo un decorado único.
El estuco es perfectamente adaptado al recubrimiento de paredes y de techos porque puede ser modelado para
hacerse un decorado en relieve, pulido para imitar el aspecto del marmol o pinta.
En la Antigüedad, griegos y romanos lo utilizaba como soporte de fresco mural. Las técnicas del estuco
fueron difundidas por italianos durante el Renacimiento en toda la Europa. Encontrábamos el estuco blanco
generalmente en las iglesias y el estuco coloreado para las frisas que decoraban los palacios y los pabellones
de jardín.
El
stucage conocido su apogeo al XVII. Los palacios barrocos y charros así como las iglesias
de peregrinaciones, particularmente en Baviera y en Austria, fueron condecorados por estucos notables.
El estuco es un baño teñido en la masa de la que la técnica ancestral sube a la antigüedad.
Las realizaciones son aplicadas en tableros decorativos
trés buscado o en forma de motivos en relieve como las molduras, las piedras, los ladrillos o las columnas.
Su textura consistente permite estructurar el relieve y la forma en obras decorativas, personalizadas al infinito.